martes, 10 de febrero de 2026

EL CONFLICTO PSÍQUICO COMO FUENTE DE CREATIVIDAD ARTÍSTICA


 

"Me tomó cuatro años pintar como Rafael, pero me llevó toda una vida aprender a dibujar como un niño"
Pablo Picasso

Hace tiempo que sabemos que la idea tópica de que la creatividad solo florece en momentos de malestar psicológico ha quedado descartada por la evidencia proveniente de la investigación: se puede crear tanto desde el malestar como desde el bienestar. Tanto las emociones negativas como las positivas son el combustible que alimenta el fuego creativo. Ello no supone descartar la tesis de que el conflicto psíquico pueda ser una importante fuente de inspiración artística. Desde hace tiempo, la psicología ha propuesto que estos conflictos, a pesar del malestar que pueden conllevar, representan un importante motor para el desarrollo personal. También para la creatividad.

Cuando hablamos de conflicto psíquico nos referimos a la tensión interna que aparece cuando en la mente de una persona coexisten impulsos, deseos, emociones o pensamientos contradictorios. La tensión creada por estas fuerzas opuestas busca una solución que, en algunas ocasiones, puede alcanzarse a través de la expresión artística: mediante el arte podemos expresar aquello que nos preocupa y que no nos resulta fácil verbalizar. En lugar de seguir enredado en pensamientos obsesivos, el creador puede utilizar el conflicto como materia prima para su obra. Emociones intensas, como la rabia, la tristeza o la ansiedad, pueden convertirse en inspiración para proyectos artísticos, con lo que puede rebajarse la tensión psíquica al transformar el malestar en una manifestación expresiva y simbólica que compartir.

Aunque en la actualidad el valor del conflicto puede entenderse desde diversos enfoques o teorías psicológicas, fue el psicoanálisis el que primero aludió a su poder como motor de la creatividad, al considerar que impulsa al artista a buscar nuevas formas de presentar la contradicción interna, permitiendo que el malestar se transforme en una manifestación expresiva. Freud abordó el tema del conflicto psíquico en relación con Leonardo da Vinci en su obra Un recuerdo infantil de Leonardo da Vinci (1910). En este texto, Freud intentó explicar la fuente de la creatividad, la curiosidad intelectual y la sublimación artística de Leonardo a partir de su historia infantil y de conflictos tempranos no resueltos.

Autores como el psicoanalista e historiador del arte Ernst Kris acuñaron el término regresión al servicio del yo, con el que aludían a la capacidad del yo para permitir un retorno a formas de pensamiento infantil ya superadas, con el propósito de favorecer la creatividad mediante la elaboración simbólica, sin las restricciones de lo racional. Es decir, se trataría de dejar a un lado, por un momento, el pensamiento lógico para acceder a contenidos inconscientes y experiencias previas, dando prioridad a la intuición y a la elaboración simbólica. Más adelante, en una fase progresiva, el yo racional impondría su organización, otorgando coherencia y orden al material expresivo creado.

En conclusión, el conflicto puede ser una valiosa fuente de inspiración para la creación artística. Al transformar el malestar en una expresión estética que puede compartir, el artista no solo alimenta su creatividad, sino que también aligera la carga de los conflictos que lo atormentan.


Fotografía: Ralph Gibson

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