sábado, 26 de marzo de 2011

Comienzo


He elegido esta imagen que mira hacia el futuro para comenzar la andadura en este blog. Como la mayoría de fotografías, reúne una parte de búsqueda intencionada y otra parte que es fruto del azar: sin que el fuerte viento que hacía esa tarde y la velocidad de obturación elegida se hubiesen aliado, las nubes no habrían trazado ese efecto tan dinámico. Y el resultado sería menos impactante.
Elegir el lugar adecuado, esperar a que el sol se hubiese puesto y la hora azul estuviese en todo su esplendor, colocar el trípode, situarme en una posición apropiada en el encuadre, usar el disparador retardado, aguantar diez segundos en una posición estática, y esperar que el milagro se produjera. Eso fue todo.