lunes, 21 de mayo de 2012

¿Qué debe tener una buena fotografía?






Difícil pregunta a la que Michael Freeman trata de responder en "La visión del fotógrafo". Para este fotógrafo y escritor son 6 las cualidades que debe reunir una buena imagen:

1. Una composición inteligente.
Sin duda éste es un aspecto esencial que determinará que la imagen funcione mejor o peor, y que resulte atractiva al observador. Aunque determinar qué es una buena composición pudiera parecer subjetivo, se trata de uno de los aspectos más trillados, y sobre el que existe un mayor consenso: las leyes de la composición son muy claras.

2. Provoca una reacción.
La imagen debe tener algo que impacte visualmente y que atraiga la atención, si no de todo el mundo, al menos de un alto porcentaje de espectadores. En este caso las reglas están menos claras, y a veces hay imágenes tan calculadas para crear esa atracción que resultan demasiado obvias y suscitan el rechazo del observador inteligente.

3. Trasciende a la experiencia visual directa.
Quizá sea éste un de los aspectos más interesantes, y se refiere a la capacidad que puede tener una buena instantánea para generarnos ideas a partir de la experiencia visual que nos ofrece. Una determinada fotografía puede llevar al espectador a encontrar algún tema o detalle que no resulta explícito a primera vista, pero que surge por asociación de ideas. En definitiva, ofrece más de una lectura.

4. Tiene su contexto en la fotografía.
La fotografía es contemporánea, e indisociable de la experiencia cultural de todo el mundo, por lo que de alguna manera ha de tener nexos con todas las imágenes que forman nuestro universo visual. Aunque pudiera parecer que ello supone una merma de la originalidad, según Freeman, es necesario que el creador que quiera producir buenas fotografías parta del conocimiento de las imágenes ofrecidas por otros fotógrafos (o artistas plásticos, cineastas, etc.), de esa manera podrá ubicar su obra en un determinado contexto visual y cultural.

5. Contiene una idea.
Una característica muy relacionada con la comentada en el punto 3, y que se refiere a la capacidad de la imagen para estimular la imaginación del observador. Se trata de un aspecto esencial en toda obra de arte y que supone cierta profundidad de pensamiento.

6. No imita.
Cada forma artística tiene su propia forma de expresión, por lo que una buena fotografía no debería imitar otras formas de arte. Debe explorar y explotar su propio medio, lo que supone tener una idea clara de aquello en lo que destaca la fotografía: la espontaneidad documental del momento captado, el velo, el enfoque diferencial, el desenfoque por movimiento, los reflejos o las sombras. Y es que se ve cada cosa por ahí (esto último lo añado yo).

Bien, podremos estar más o menos de acuerdo con estas características, pero creo que es una buena aproximación que nos puede ayudar mucho a apreciar y disfrutar de la fotografía. Y nos sugiere que una detallada lectura de una imagen requiere de cierto tiempo y esfuerzo, algo cada vez más complicado en este mundo de inmediatez y vértigo en el que las imágenes nos inundan por todos lados (facebook, flickr, blogs, foros, etc.). 

Como en este blog sólo coloco fotos mías he tenido que elegir una propia para ilustrar esta entrada.  Lo que no quiere decir que considere que se trata de una buena foto.